{"id":94,"date":"2020-03-01T11:28:00","date_gmt":"2020-03-01T11:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/demo.themeansar.com\/newsup\/lite\/?p=94"},"modified":"2023-07-12T01:58:36","modified_gmt":"2023-07-12T01:58:36","slug":"the-heart-of-nintendos-new-console-isnt-the-switch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omardobrito.com.ar\/index.php\/2020\/03\/01\/the-heart-of-nintendos-new-console-isnt-the-switch\/","title":{"rendered":"\u00bfEspectador o consumidor audiovisual?"},"content":{"rendered":"\n<p>Generalmente pensamos que un espectador es quien contempla un espect\u00e1culo, sea teatro, cine, etc. Como si la relaci\u00f3n entre las palabras espectador\/espect\u00e1culo por proceder de la misma ra\u00edz (aparentemente) fuera autoconclusiva, pero analizaremos su verdadero significado. En realidad ser un espectador es algo m\u00e1s que eso, un espectador es quien <em>\u201cspectare\u201d<\/em>, esto es quien aguarda, quien espera algo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Pero que espera el espectador sino una inmersi\u00f3n total en una historia que por un rato lo aleje de la vida real, una realidad alternativa en la cual podemos vivir o salir de ella sin consecuencia alguna.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La palabra espect\u00e1culo <em>(espectaculum)<\/em> viene de otra ra\u00edz <em>(spec\u00eare-culum)<\/em>,<em>\u201cspec\u00eare\u201d&nbsp; <\/em>de donde surge mirar y observar (mucho m\u00e1s que simplemente ver), tambi\u00e9n de esta surgen palabras como: especie, esp\u00e9cimen, especular, espejo, aspecto, perspectiva y sospecha. En otro orden, tambi\u00e9n se la relaciona con ar\u00faspice (una pr\u00e1ctica de los sacerdotes romanos videntes, que predec\u00edan el futuro en base a las entra\u00f1as de los animales sacrificados).&nbsp; El sub-fijo <em>\u201cculum\u201d <\/em>que refiere a medio o instrumento mediante el cual se \u201cspec\u00eare\u201d, si conjugamos las diferentes acepciones podr\u00edamos decir que:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Un espect\u00e1culo es algo observable mediante un medio, tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que es un espejo en el cual nos vemos reflejados, un instrumento que nos da diferentes perspectivas, el aspecto -como apreciamos visualmente- algo que observamos y -una de las acepciones m\u00e1s inquietantes- \u201csospechar\u201d al observar.<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque vivimos en una sociedad que no suele darse ese tiempo para contemplar, cada vez crece m\u00e1s la oferta y el consumo de series en canales alternativos como Netflix -por nombrar al mas ic\u00f3nico- pero tambi\u00e9n en cable y otros servicios on-demand. La pregunta que inevitablemente surge es \u00bfser\u00e1 lo mismo ir al cine que ver una serie en casa? por supuesto sabemos que la respuesta es no, pero \u00bfqu\u00e9 implica cada una de estas opciones?, \u00bfser\u00e1 que el espectador cinematogr\u00e1fico (el que va al cine) es diferente del otro espectador cinematogr\u00e1fico (el que no va al cine)?<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos son espectadores audiovisuales pero no viven la misma experiencia, sin \u00e1nimos de ejercer juicio de valor alguno, sino de analizar las caracter\u00edsticas de cada una de estas experiencias, propongo pensar cada uno de estos \u201cesp\u00e9cimen que observa\u201d (otra de las acepciones de<em>\u201cspec\u00eare\u201d).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp; experiencia cinematogr\u00e1fica es algo tan \u00fanico como extra\u00f1o. Pens\u00e9moslo detenidamente, vamos a un lugar oscuro, tal vez con alguien que conocemos, pero con muchos que no vimos ni volveremos a ver jamas, a ver im\u00e1genes y escuchar sonidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el acto cinematogr\u00e1fico es mucho mas que eso, nos disponemos a ver y escuchar algo desconocido. Expectamos. Aguardamos. Esperamos algo nuevo y nos entregamos totalmente a una sucesi\u00f3n e luces y sombras reflejadas en una tela y un sonido que nos envuelve.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nunca estaremos m\u00e1s vulnerables que en esa situaci\u00f3n, nos rendimos de tal modo que por momentos olvidamos de todo el contexto y nos sumergimos en esa magia, ese artilugio que nos invade, \u00bfser\u00e1 esa magia del ar\u00faspice nos muestra un futuro posible en la medida que creemos?, creemos que las im\u00e1genes son reales, creemos que lo que sucede all\u00ed es plausible, nos enamoramos, re\u00edmos, lloramos, nacemos y morimos, vivimos muchas vidas, nos palpita el coraz\u00f3n, se nos eriza la piel, tememos (pero con un miedo de los m\u00e1s genuinos) y nos liberamos de nuestros fantasmas. Vaya que es una experiencia \u00fanica!<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta modernidad l\u00edquida en la que vivimos diluye estas experiencias, ya que se nos impone \u201cno perder el tiempo\u201d debemos ser productivos todo el tiempo, y parece ser que disponer de un par de horas para disfrutar es ser improductivo.&nbsp; Cada vez tenemos menos tiempo pero una mayor necesidad de escaparnos de esta realidad, para lograrlo nos constituimos como consumidores. Una de las actividades recreativas que m\u00e1s creci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os es viajar, conocer lugares y gente nueva, trabajamos meses para poder viajar unos d\u00edas o semanas. Aunque quisi\u00e9ramos viajar eternamente, muy pocos se atreven a lograrlo, el resto del tiempo los vivientes nos conformamos con ese escape virtual que nos dan las series o las pel\u00edculas pero en nuestra propia casa, o mejor aun, en nuestros dispositivos m\u00f3viles mientras viajamos o esperamos (pero no en el sentido de<em>\u201cspectare\u201d<\/em>) sino mientras hacemos alguna fila o en una sala de espera.<\/p>\n\n\n\n<p>Las series nos proponen historias en peque\u00f1as dosis llamadas cap\u00edtulos, solo que nuestra ansiedad hace que esas dosis no solo nos sacien sino que abran m\u00e1s nuestro apetito. Nos dan el poder de elegir (o eso creemos) cuanto tiempo estamos dispuestos a consumir esas peque\u00f1as dosis y adaptarlas a nuestra agenda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo pensamos detenidamente, el cine propone en solo un par de horas una historia que concluye con la pel\u00edcula, como consecuencia, es una experiencia cerrada que tiene un fin y con el nuestra experiencia est\u00e1 completa, esto nos da la sensaci\u00f3n de completitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Las series palean pero satisfacen esa necesidad de inmersi\u00f3n que nos genera la expectaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la pantalla grande, sin embargo nos generan una sensaci\u00f3n de que siempre hay algo m\u00e1s por conocer, y por supuesto all\u00ed estaremos dispuestos a descubrirlo. Lo que queremos es saber cada vez m\u00e1s. Pero si hay algo que no queremos es que termine, porque con el final se termina mucho mas que esa serie, sino que una parte de nosotros se va con ella: esos momentos que dejamos de hacer cosas por terminar de ver un capitulo que nos atrap\u00f3, esas trasnochadas que trajeron consecuencias al d\u00eda siguiente y por supuesto esos atracones que nos pegamos un feriado o un domingo para olvidarnos de lo aburrido que es estar solos en casa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Con las series no queremos la completitud de la experiencia cinematogr\u00e1fica, sino la esperanza de la continuidad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podemos pensar que el espectador cinematogr\u00e1fico es el que contempla un espect\u00e1culo<em>\u201cspec\u00eare\u201d, quien observa con toda su atenci\u00f3n<\/em> y el espectador de series no busca esa contemplaci\u00f3n sino que es<em>\u201cspectare\u201d, quien espera que algo suceda <\/em>(y siga sucediendo)<em>.<\/em> Por lo visto son necesarias ambas cosas, ninguna experiencia reemplaza a la otra, sino que ambas nos constituyen como <em>consumidores audiovisuales.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Generalmente pensamos que un espectador es quien contempla un espect\u00e1culo, sea teatro, cine, etc. Como si la relaci\u00f3n entre las palabras espectador\/espect\u00e1culo por proceder de la misma ra\u00edz (aparentemente) fuera autoconclusiva, pero analizaremos su verdadero significado. 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